Giros negros, Enrique Serna
México Cal y Arena, 2008. 242 pp.
Enrique Serna (Distrito Federal 1959). Es uno de los escritores más importantes y admirados de la literatura mexicana, estudió Letras Hispánicas en la UNAM, autor de diferentes obras como: Señorita México, Uno soñaba que era el rey, El miedo a los animales, El seductor de la patria, Ángeles del abismo y Fruta Verde. Uno de los cuentistas mexicanos favoritos, de Gabriel García Márquez , ubicado como uno de los diez mejores narradores mexicanos de los últimos tiempos, según sondeos realizados por la revista Nexos. Giros negros, es el nombre que Enrique Serna daba a su columna, misma que publicaba desde el 2004 en diferentes revistas, donde exploraba las posibilidades de dicho termino, (usado por los burócratas para referirse a los negocios turbios), el autor hace en ella un recuento de lo que los habitantes de la ciudad de México hacían al llegar la noche, ya sea en un cabaret, en un concierto, o simplemente durante los momentos de insomnio.
Serna, después de haber publicado la columna, decide que es el turno de un libro con el mismo título, donde continua, con su buen trabajo para atraparnos en sus escritos.
Giros negros, es una recopilación de ensayos, que tiene como objetivo romper con lo convencional; cuestionar las normas sociales, en especial la moral de las falsas apariencias, como por ejemplo el ritual de la virginidad, la abstinencia sexual y etílica, y la monogamia. Por otro lado Serna es bastante transgresor y se sale de lo cotidiano al tratar temas como: la homosexualidad, el machismo del mexicano, y el intercambio de parejas, (swingers), ya que a pesar de que su visión es un poco desactualizada, creo que es muy abierto y no tiene pudor al decir lo que piensa, lo que le gusta hacer, lo que vivió en sus noches de juerga, con quién y cómo lo vivió. En el libro encontraremos estos ensayos lúcidos, breves, picantes y sobre todo provocadores; a cualquiera dejarán con ganas de seguir leyendo, es simplemente distinto a todo lo que había leído antes. Con seguridad el libro no es recomendable para alguien de “buenas costumbres”, muy religioso o estricto con ellos mismos ya que puede parecerle, retador, agresivo o inclusive irrespetuoso. Pero si tu visión de la realidad es más libre, sin duda no puedes dejar de leerlo.